Elección
“- Es obvio. A nivel cuántico, cada una de nuestras decisiones nos hace elegir un camino, aunque en el fondo podemos saber que una parte de nosotros (o que “otro nosotros”, por decirlo de algún modo) se lanza, en su propio universo, en una dirección distinta... ¿Y qué es el amor sino la mayor de las elecciones? Cada vez que uno decide amar a una mujer, en el fondo está optando sólo por una posibilidad, eliminando, de tajo, todas las demás... ¿No les parece una perspectiva aterradora? Con cada una de nuestras elecciones perdemos cientos de vidas diferentes... amar a una persona significa no amar a muchas otras... [...] Escoger significa perder cientos de mundos posibles... Si nos toca encontrar al gato muerto, ya no hay modo de volver atrás el tiempo, nuestra observación nos condena a permanecer en este mundo. Y con el amor sucede lo mismo. ¿Y si hubiera...? Es frustrante.”
Jorge Volpi, En busca de Klingsor
14 comentarios:
No es humano encontrarse estas preguntas cuando uno se debate todavía entre despertarse o no de la siesta. Intentaré volver sobre ello cuando sea, yo, algo más que una interrogación entre leves legañas.
También podemos encontrar al gato vivo, pero ¿qué más da el gato...? Nuestro problema es no saber dónde están nuestras otras posibilidades, en qué otros mundos están todos los demás yo. No poder saber si es cierto que en otra parte hay otro igual a nosotros viviendo otra alternativa de nuestra vida. Intuir que el gato puede estar vivo y muerto, pero siempre ver uno vivo... o uno muerto. Ese silencio que queda es angustiante.
Yo creo que mezcla el coste de oportunidad con el miedo a la libertad, y todo ello lo confunde con el amor, que no se puede elegir ni pensar ni decidir ni planear.
Y se lleva el gato al agua porque le quedó bonito...
y yo que me había levantado serena e ilógica esta mañanita de domingo!!!
¿¿¿¿cómo me haces esto?????
;)))
un beso niño,
y sí, también existe la calma en Madrid
Estoy de acuerdo con el tercer comentario.
un beso
¡El tercer comentario es el mío!
Gracias, Sweetcide, me alegro de que coincidas con mi opinión.
Saludos.
No es casual la presencia del gato. Está hablando del "gato de Schrödinger" y llevando ese impresionante experimento imaginario de la mecánica cuántica al plano del amor. Y lo hace muy bien.
Y aquí tenéis la explicación del experimento que comenta Diego:
http://www.youtube.com/watch?v=JC9A_E5kg7Y
Ya eh... bastante fuerte pensándolo así...
Y ¿qué pasa con la decisión correcta?, ¿cuál es?, ¿la que se supone más difícil?; entonces, ¿cuál es la más fácil? porque a mi no me queda claro...
Ay... la vida
Ya me lo decía mi madre...
"maldita indecisa..."
Genial lo del gato...
Ay fer! las ausencias! putos exámenes...pero ya estoy, desintoxicada! me fuí de tu ciudad por fin...
Lo de Salamancaletracontemporanea:http://salamancaletracontemporanea.blogspot.com/ (fue muy gracioso, yo creía q iba a haber gente joven...pero no...jaja y me miraban como diciendo...busque lo que busque...esta se ha equivocado...jaja)
Mmmmm cierto...desayunos por la calle compañía...(chincha)
Y no, no soy buena, solo me lo hago... (pero gracias) ;)
Un besazo rojo!!
pd: "joder!" que bueno el de abajo!
Ay me olvidé de decir que me encanta la foto, quién? cómo? cuándo? dónde?
:)
Creo que la elección desde el punto de vista femenino es menos complicada, más que nada, por la carencia de opciones.
Nunca he entendido las leyes de la mecánica cuántica, el amor menos todavía.
Un post estupendo.
Un beso.
Pobre gatito :-(
Yo también coincido con el tercer comentario. Jamás decidí amar! De repente amas...ni siquiera con qué intensidad es una elección...
Mda
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