lunes, 21 de septiembre de 2009

Recuerdo


Hay días en los que más valdría ser amnésico, no acordarse de pasados febriles ni de años transcurridos en medio de velos y miedos y cursos de yoga.

Sobre todo de los miedos quisiera no acordarme, para dejar de pender de un hilo.

También me acuerdo de cosas marchitas y de vestuarios vacíos en los que paseo permeable, con la hipotermia de estar lejos.

De la muerte no, porque de la muerte no te acuerdas. Dicen que es tímida, no saluda y no te acuerdas.

Aunque sí me acuerdo de demasiados espejos, de novelas inacabadas y de dolor de cabeza. De ser feliz a medias, de no sentir y dejar de oír cosas increíbles.

De pensar que escribía y no hacerlo por no alcanzar el final y acabar extendiendo la ficción por mis oscilaciones.

De que bajaba las persianas para no ver los eclipses. De pasear demasiado por la cordura, contentándome con los recaudos y con oponer resistencia. De los escrúpulos. De buscar síntomas en todos los besos.

Y de los miedos, que me hacen pender de un hilo.

Más valdría ser amnésico.

Y salir corriendo hasta tu noche.

Sin calcular decimales.

Sin emergencias.

Sin antídotos.

15 comentarios:

Tristancio dijo...

Hay algo peor que la amnesia... no tener nada de lo que acordarse.

Saludos.-

Domingo. dijo...

Emetofobia.

Djuna dijo...

De buscar síntomas en todos los besos....


ojalá dejaramos todo en la estación del tren!!!
de esos trenes que no tienen como regresar.

Césarockon dijo...

soy contingente y hoy decidí no acordarme de los dias de abril !!

Sweetcide dijo...

Cuando se comprende el porque de un miedo deja de dar miedo, lo que pasa es que a veces el proceso de comprensión es tan doloroso que preferimos seguir con el miedo. Pero es necesario.

Rosa dijo...

El miedo Fernando, el miedo.
La muerte no saluda, es tímida, pero el miedo, aunque grita, es cobarde, se acojona en cuanto le plantas cara.
Un gustazo tus letras.
Besos.

mariajesusparadela dijo...

El miedo es muy miedoso. Se valiente.
Precioso texto.

francesca dijo...

También está el miedo al olvido...
Me gusta leerte

Madame Vaudeville dijo...

A ire freco
M iradas nuevas
N ovedades siempre
E xagerados miedos
S oles amaneciendo
I lusiones recuperadas
A ngustia angustia angustia

Abrazos, mago de la letras"""
Cada día le quiero más,
obi obi obi obá...(me encanta cómo escribe y lo que escribe)

.vєяi. dijo...

¿& que sería de nosotros sin recuerdos? aunque a veces se te clavan en los huesos & por mucho que lo intentas no hay quien te separe de ellos & aunque grites no salen corriendo porque los recuerdos no tienen miedo & vienen sin llamar cuando menos te lo esperas, cuando ya crees que fue un sueño, uno de esos malos o de los demasiado buenos, pero al fin & al cabo no seríamos nada sin recuerdos...

Carmen dijo...

estoy en proceso de recuperación.

he descubierto que se vive mucho mejor sin estar asustada.

es un texto brutal. qué bueno eres, fer

Cris dijo...

A veces somos amnésicos. Tenemos que serlo por fuerza... debería ser un instinto de supervivencia.

Besos!

Mavi dijo...

Hay recuerdos agradables y otros que nos conducen inexorablemente al miedo, pero ¿cómo elegir de los que acordarse y de los que no?

Yo espero no olvidar nunca las palabras que leo en tu blog.

Gracias Fer, ya me puse al día, me alegro de que estés aquí

simalme dijo...

De lo mejorcito que leí hace tiempo

Javier Pérez dijo...

El olvido no e suan enfermedad, sino una condición de la salud de la memoria.

Véase si no a Funes el memorioso...

 
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