jueves, 4 de diciembre de 2008

Amarga Navidad



Vamos, se te hace tarde.
En las despedidas me queda en la boca un extraño gusto a madrugada. Tal vez porque cuando me fui de mi casa fue muy temprano, por la mañana, y mi madre me dio un abrazo que me mojó las mejillas de lágrimas. Desde entonces las madrugadas saben a sal y las despedidas a madrugadas. También cuando se llevaron a mi padre al hospital fue de madrugada. Lloré, no mucho, y me supo a sal. Después ya no lloré más.
Ahora te vas tú, pero no me dejas con este sabor a sal de madrugada.
Es curioso que hayas elegido esta fecha para marcharte, sabiendo que la tristeza de diciembre te puede hacer competencia y tú nunca has sido de sentimientos compartidos. Ahora el dolor no es sal y se difumina entre las sonrisas ajenas y los recuerdos de enfermedad e hipocresía, los petardos y las luces intermitentes. Ahora el dolor sólo es amargo, no es sal. Vamos, se te hace tarde. Vete. Se te ha quedado una mueca extraña, fea. Antes, cuando me tocabas, te sentía las yemas de los dedos congeladas. Estabas demasiado ocupada, también para odiar. Me hacía daño ese tacto tardío y seco, pero me daba igual. Ahora te vas y te siento cercana y cálida, con el insólito aspecto de amante entregada, con tiempo para odiar. Y para tocar sin ese tacto gélido, tardío y seco.
No me sorprende en absoluto. Vamos, vete. Déjame con esta Navidad, más dulce y amarga que nunca, sin sal, que dejará un año nuevo sin nubes ácidas, sin pasiones frías, sin tu desprecio.

10 comentarios:

Nébula dijo...

ésta Navidad que cada vez siento menos mía


.*

simalme dijo...

Ya he aprendido a no cabrearme con la Navidad. Simplemente espero emborrracharme y cantar las de Jose Alfredo luego.

Anónimo dijo...

Pero qué bueno a la par que bruto (o viceversa), eres, querido mío...

Tristancio dijo...

"Las amarguras no son amargas, cuando las canta Chavela Vargas, y las escribe un tal José Alfredo..."

Y como despedida suele ser sinónimo de amargura, con rancheras borrachas se pasan mejor, cantada en la cantina de mala muerte en que se convierte el alma...

Y nada, que a veces, es lo mejor que puede pasar, porque cuando ese alguien se va, uno (la primera persona singular) regresa.

(La versión de "Amarga Navidad" de Lila Downs es buenísima también).-

AAN dijo...

Pobre... Quizá tenga que esperar a la noche de Reyes. Quién sabe, puede que SSMM le traigan alguna sorpresa :)

Miss Morpheus dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Miss Morpheus dijo...

"Diciembre me gustó "pa" que te vayas, que sea tu cruel adiós mi navidad no quiero comenzar el año nuevo con ese mismo amor que me hace tanto mal"

Suscribo estas palabras, Fer. Y nado en mares salados con la esperanza de que no todos los dedos sean gélidos... y que la cercanía y calidez lleguen puros algún día, sin disfraces...

Me apunto a ese "empujón" que necesitamos para liberarnos... aunque este llegue en Navidad.

Un abrazo.

LILITH dijo...

No conocía la canción Fer, tiene telita ¿por qué esperar a qué un amor que nos daña nos deje? no lo entiendo...

Este tipo de canciones deberían escucharse un par de días para acompañar la borrachera post-adiós y después ser encerradas bajo llave, aquí el remedio es peor que la enfermedad

Eva dijo...

Las penas pesan más en las fechas señaladas, las alegrías en cambio gustan de la ingravidez. Que te dejen en fin de año es un auténtico favor, te permite empezar más liger@.

Saludos.

Laura Rubio dijo...

Toda despedida de un ser amado es como una amputación, no sólo por el dolor, ya que a ti y a mi ya nos duele el mundo, sino porque su ausencia seguirá presente mucho después de que se haya ido, incluso después de que los recuerdos dejen de acecharte.
La Navidad...como los domingos y los días de fiesta...si estás sólo es una tortura.

 
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