domingo, 4 de marzo de 2007

5 formas de despertarse el domingo (I)


Que finja que te quiere sólo por dos días, que despegue los párpados y te mire y no le importen las legañas, que te quite el sueño de los ojos con la boca y te sople al oído los buenos días de suplemento dominical. No sabes por qué creencia cómica piensas que si deseas algo de esta manera se cumplirá y que el cuerpo caliente que tienes junto a ti será él, el que te llevarás a Lisboa para pasear por el Barrio Alto, hacerle subir al castillo de San Jorge y darte cuenta de que la ciudad no ha cambiado. Su belleza es frívola, lo miras. Anoche te desnudó y te pareció ver de lejos un hongo de explosión atómica hasta que la nube perdió la forma de hongo. Te besó caba pedazo de piel que quedaba descubierta; todavía sientes los labios sobre la nuca y te viene un temblor fugaz. Tiene un lunar sobre cada omoplato. Sonríe de forma infantil, con un sueño presumido. Que quiera desayunar tostadas y que te haga el amor sobre la mermelada. Que te lleve en volandas hacia la ducha y que después te seque con las manos. Que se ría con todo el cuerpo. Que tu gato le pida caricias frotándose contra la pernera de los pantalones. Pones la mano sobre su espalda y le despiertas.

- Vete, por favor –le dices-. No me dejas dormir.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Y no era él.


a.

Anónimo dijo...

Tanto este relato como el anterior me inspiran crueldad, frialdad, sincera eso si. Tristeza de una persona atrapada por su destino, pero al mismo tiempo no poder moldear las situaciones de la vida, no tener la valentia de afrontarlas, no luchar por la vida, no afrontarla de cara y con ellocruelmente dañar. Todos somos seres humanos?

Una piedra del camino. Ni piedra de un palacio ni piedra de una Audiencia.

Anónimo dijo...

No era él, cierto. Qué triste.

FER dijo...

¿O quizás era él y te daba miedo de que lo fuera?

Anónimo dijo...

Si fuera él y, en ese caso, estoy segura de que él le quitaría el miedo. O, por lo menos, debería ¿no?

FER dijo...

Woody Allen decía que el miedo es el compañero más fiel, porque nunca le ha engañado para irse con otro. :-)
El miedo vuelve cruel y egoísta. Y es difícil de superar, aunque tengas ayuda.

Anónimo dijo...

No, no lo era. Seguro. Mi gato pasó de él :-P


a.

Anónimo dijo...

Anoche juraría que dejé un mensaje aquí, iba un poco bebida jejeje (a lo mejor lo soñé).

Cervantes decía: Quien mucho desea, mucho teme. Y que el temor y el amor andan tan apareados, que a doquiera que volvámos la cara los veremos juntos.

Pero yo prefiero a Goethe que decía que es fácil temer, pero penoso; respestar es difícil, pero más dulce.

RP.

Anónimo dijo...

Y tampoco era ella.

 
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